En breve plazo de tiempo, el Gobierno aprobrá un real decreto en el que previsiblemente abrirá al capital privado la gestión de los aeropuertos estatales. El porcentaje será del 30%, por lo que las empresas privadas interesadas no podrán participar en la gestión y se en los beneficios (o en las pérdidas).
En muchos países de nuestro entorno, la gestión ya la realizan las empresas privadas, como es el caso de BAA (Grupo Ferrovial) en Reino Unido.
Ni lo público ni lo privado es sinónimo de buen o mal funcionamiento. Lo que hace que las cosas funcionen bien o mal somos las personas. Ventajas de privatizar: mayores ingresos para el estado (que ahora son muy necesarios), desprenderse de la deuda acumulada durante varios años, que si bien ha sido necesaria por las inversiones en la mejora de las instalaciones (Aeropuertos de Madrid/Barajas, Barcelona y Málaga), pero que se hacen insostenibles en la actualidad, aire fresco y novedoso en motivación, ilusión, esperanza en un nuevo proyecto aeroportuario.
sábado, 22 de mayo de 2010
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